Tema: Comprometiéndonos a la unidad y a la armonía
Ps.Carlos Pacheco

Si el Señor no edifica la casa, en vano trabajan los que la edifican. Es Dios el que tiene que edificar su casa. La Biblia es totalmente completa, en ella aparecen entre otros temas, consejos propios para tener una vida plena.
El grupo que entró derrotado en la cueva de Abdulán, después de un tiempo de preparación salió transformado y victorioso. El rey David cometió muchos errores pero lo importante fue que los reconoció. El peor error de un cristiano es tener errores y problemas, y no reconocerlos, no ser honesto y no pedir apoyo.

Sal. 133:1-3
Una de las armas más poderosas en la iglesia es la unidad. Es de gran importancia para Dios la unidad y la armonía en su pueblo. La unidad debe estar en la iglesia y en todo el cuerpo de Cristo. La unidad y la armonía acarrean la unción de Dios sobre la persona, el matrimonio y la iglesia. Quien no vive en armonía y unidad en su casa, tiene un ministerio débil y frágil.
Dios promete avivamiento donde existe unidad y armonía; ahí hay bendición.
El monte Hermón era la fuente que proveía de agua a Israel; así "Cristo Vive" es utilizado por Dios para bendecir a la nación mexicana.
Dios le reveló a David que si vivía en unidad podía vencer cualquier obstáculo y destruir cualquier reino y conquistarlo.
Esta Palabra nos reta a creer y a obedecer; a poner por obra esta declaración que produce vida, a mirarla como algo real en nuestra vida y en nuestra familia.
Bueno y delicioso es lo excelente, lo óptimo para Dios, esto deleita el corazón del Padre.
Habitar es vivir, morar, convivir, relacionarnos; tenemos que aprender a hacerlo juntos, y aprender a amarnos. La clave para poder llevar una vida así es el amor de Dios.
Juntos es estar unidos, cercanos, pegados, en compañía. Para ello debemos hacerlo con respeto, sin murmurar. Es necesario que nos comprometamos a la unidad y a la armonía con el cuerpo de Cristo y con la iglesia local.

Mr. 3:24-25;    Lc. 11:17
El enemigo de la unidad es la división, y quien provoca la división es la murmuración, ésta nace en el pensamiento de las personas y puede ser causada por envidia y celos. Cuando se alimentan estos pensamientos de murmuración, tarde o temprano se extienden como raíces que no se pueden detener y otras personas son alcanzadas.

La murmuración acarrea dolor, sufrimiento, resentimiento, raíces de amargura e inmadurez, hace que muchos se desvíen y abandonen el evangelio. No podemos dar libertad a los pensamientos que nos llevan a murmurar. Evitemos a las personas que siempre están hablando mal y murmurando de las demás.
Armonía es la correspondencia mutua para estar en paz, en acuerdo, sin disputas, es mantener una amistad con respeto.
El enemigo de la armonía y de la unidad mantiene a la iglesia fracturada.

Jn. 17:20-23
Cristo nos demanda a estar juntos en armonía, para que sirva de testimonio a quienes nos rodean, se requiere que vean una iglesia en unidad. El Padre y el Hijo son uno y el Señor quiere que seamos uno con Él, perfectos en unidad. Cuando aplicamos lo que el Señor nos enseña estaremos en unidad y armonía.

Es imposible que no vengan tropiezos, pero hay de aquel por quien vienen los tropiezos!!!





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Detalles

  • Fecha:21 de Marzo, 2017
  • Lugar:Cristo Vive
  • Dirección:Carlos Salazar, col.Landin

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