Tema: Cantemos de gozo y de libertad
Ps.Carlos Pacheco

Predicar el evangelio y hacer discípulos es la comisión que Cristo dejó a su iglesia. A la iglesia se le tiene que alimentar con enseñanzas que edifiquen.
En todo cristiano surgen cosas en su interior como un nuevo gozo; la Biblia enseña que nos debemos gozar en la presencia de Dios con cantos de júbilo que exalten su nombre, palmeando las manos, con danzas, con cuerdas, tambores y trompetas. Dios habita en medio de la alabanza de su pueblo.
No puedo apagar el gozo de mi salvación. El gozo del Señor es mi fortaleza. La libertad en Cristo me da la oportunidad de alabarle por la transformación de mi vida. No debo detenerme para exaltarle.
Hay libertad en Cristo y libertinaje en la carne. Siempre debemos buscar que el nombre de Cristo sea exaltado y no nuestra carne.

Sal. 95:1-7
Debemos aclamar y cantar con júbilo al Dios de nuestra salvación. Lleguemos a su presencia con alabanza. En todo tiempo sin importar las circunstancias por las que estemos atravesando, alabemos al Señor. Porque la alabanza es un arma poderosa que nos permite entregar al Señor nuestras cargas, y cuando Él es exaltado, trae descanso y paz a nuestra alma. Para practicar una verdadera alabanza debemos conocer la grandeza del Dios al que alabamos. La alabanza al Señor, genera una atmósfera de su presencia en el lugar en donde se realiza. Dios hizo todo lo que existe por eso merece nuestra adoración y alabanza. Él es nuestro Dios, nosotros su pueblo.
El Señor se goza en aquel que de continuo le alaba.
El fruto de la salvación se muestra cuando hay libertad en la persona para hablar de Jesús sin temor ni vergüenza en cualquier lugar en donde ésta se encuentre; se demuestra cuando se goza alabando al Rey.

Hech. 16:16-26
Este es un ejemplo práctico que la Biblia nos enseña, de que en todo tiempo sin importar la situación por la que estemos pasando debemos orar y alabar a Dios. En los momentos de desesperación cuando alabamos a Dios, el Señor envía su respuesta.

2 Tim. 1:7
Pablo expresaba su fe y su valor en cualquier condición en la que se encontraba.

Hech. 3:6-9
Una persona que tiene necesidad de un milagro debe clamar a Dios que tenga misericordia de ella, y al recibirlo debe agradecerle y alabarle con gozo.

Lc. 24:50
Jesús impartió a sus discípulos el gozo y el deseo de la adoración y la alabanza.
Cuando expresamos al Señor nuestra adoración con cánticos de gozo recibimos su bendición.

"Quien comienza el día de rodillas ante Dios, puede permanecer de pie delante de los hombres".





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Detalles

  • Fecha:19 de Marzo, 2017
  • Lugar:Cristo Vive
  • Dirección:Carlos Salazar, col.Landin

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