La iglesia en la actualidad está perdiendo el temor a Dios, no muestra diferencia con las personas del mundo. Se ha descuidado y poco a poco ha ido abrazando las cosas del mundo cayendo en adulterio espiritual. La carnalidad se está haciendo manifiesta en la iglesia de Cristo. El mundo carece del temor de Dios pero lo preocupante es que la iglesia tampoco lo tenga, y las doctrinas de demonios se estén infiltrando en ella. No obstante, la congregación y el Pastor que guardan los mandamientos y el temor de Dios, son criticados y vapuleados por aquellos mismos que se hacen llamar "cristianos" pero en realidad son enemigos de la Cruz de Cristo.

Stgo. 4:3-4
Quien no pide a Dios correctamente, sino que busca adulterar su Palabra, se constituye en enemigo de Dios y no recibe nada.

1 Jn. 2:15-17
Quien ama al mundo y sus deleites, el amor del Padre no está en él. Porque lo que hay en el mundo, del mundo proviene. Mas el que hace la voluntad de Dios tiene vida eterna.

1 Pedro 1:13-17
Tengamos paciencia, y obedezcamos que no debemos conformarnos a los deseos que teníamos cuando estábamos en el mundo; seamos santos en nuestra forma de vivir ya que el Dios que nos llamó es Santo. El cristiano genuino ya no puede hablar, hacer, actuar, convivir, como la gente del mundo, debe conducirse todo el tiempo en el temor de Dios.

¿Que es el Temor de Dios?
Es tener un profundo y reverente respeto de amor por nuestro Dios. Es tener una conciencia clara que comprenda el bien y el mal. Reconocer con honra la majestad, el poder y la santidad de nuestro Dios.

Prov. 16:6
El temor de Dios nos va a fortalecer para rechazar el pecado. Los altivos y soberbios rechazan el temor de Dios. Las convicciones se pierden al perder el temor de Dios.

2 Cor. 5:10
Todos vamos a comparecer un día ante el tribunal de Cristo y nuestros pensamientos, palabras y acciones serán juzgadas por Dios.

2 Cor. 7:1
El temor de Dios nos va a llevar a que nos limpiemos de toda obra de la carne y nos santifiquemos cada día.

Gal. 5:16-21
Vivamos en el Espíritu y no satisfagamos los deseos de la carne. Los deseos de la carne y los del Espíritu son opuestos. El que es guiado por el Espíritu Santo es libre del dominio del pecado. Las obras de la carne son realizadas por quien vive para la carne: no son fieles en el matrimonio, tienen relaciones sexuales prohibidas, muchos vicios y malos pensamientos. Adoran a dioses falsos, practican la brujería y odian a los demás. Se pelean unos con otros, son celosos y se enojan por todo. Son egoístas, discuten y causan divisiones. Son envidiosos, se emborrachan, y en sus fiestas hacen locuras y muchas cosas malas; los que hacen esto no formarán parte del reino de Dios. De todo esto tenemos que limpiarnos, viviendo en el temor de Dios.

Heb. 5:7
La forma de vida que tuvo Cristo sobre la tierra es el ejemplo de vivir en santidad. Él tuvo hacia su Padre un temor reverente y perfecto, por eso Dios siempre lo escuchó.

¿Cómo llegó a Jesús el temor Santo y reverente hacia su Padre?
Is. 11:1-2
Jesús fue descendiente de David y sobre Jesús reposó el Espíritu del Padre que puso en Él, espíritu de sabiduría, inteligencia, consejo, poder, conocimiento y temor de Dios.

El temor de Dios es determinante, si Ud. desea caminar con Cristo y tener una vida de adoración y servicio para Él.





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Detalles

  • Fecha:12 de Febrero, 2017
  • Lugar:Cristo Vive
  • Dirección:Carlos Salazar, col.Landin

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